La Dirección General de Meteorología (DGM) de Marruecos ha declarado la alerta naranja debido a intensas tormentas acompañadas de granizo y fuertes rachas de viento en 26 provincias. Los pronósticos apuntan a precipitaciones acumuladas de entre 25 y 40 milímetros en lapsos breves, lo que eleva el riesgo de inundaciones repentinas.
Regiones en máxima alerta
El frente tormentoso afecta principalmente a la llanura de Saïss, el Rif, el Medio y Alto Atlas, así como a las zonas orientales y presaharianas. Las provincias bajo vigilancia son:
- Llanuras del norte y centro: Fez, Meknes, Sefrou, Moulay Yacoub, Sidi Kacem, Sidi Slimane, El Hajeb y Settat.
- Regiones montañosas: Ifrane, Jenifra, Azilal, Beni Melal, Midelt, Taounate, Taza y Alhucemas.
- Zonas orientales y del sur: Errachidia, Figuig, Tinghir, Boulemane, Guercif, Fquih Ben Salah, Jemisset, Ouezzane y Kalaat Sraghna.
La sequedad extrema del terreno dificulta la absorción del agua, incrementando la peligrosidad por crecidas súbitas en ramblas y cauces secos (uadis), lo que complica el tránsito por la red viaria secundaria.
Estado actual del clima en Marruecos
En el resto del país, Marruecos vive una pauta otoñal marcada por contrastes térmicos pronunciados. La franja costera atlántica registra un ambiente moderado y húmedo con máximas entre 22°C y 25°C. En contraste, las zonas altas del Atlas experimentan un descenso térmico notable con madrugadas frías. En el sur, persiste el calor con valores cercanos a los 30°C. Pese a estas precipitaciones convectivas, la tasa media de llenado de los embalses continúa en niveles críticos, evidenciando que las lluvias torrenciales puntuales no resuelven la sequía estructural.