Marruecos continúa consolidando su base industrial militar tras suscribir una carta de intenciones con la empresa francesa Harmattan AI. El acuerdo, formalizado en el marco del Salón Aeronáutico de Marrakech, contempla el codesarrollo y la manufactura local del IRIFI, un dron de ataque autónomo con un alcance proyectado de hasta 2.000 kilómetros.

Capacidades operativas en entornos sin señal satelital

El sistema IRIFI ha sido diseñado para superar tácticas avanzadas de guerra electrónica. A diferencia de los aparatos tripulados a distancia convencionales, esta aeronave no requiere comunicación continua con la base durante su vuelo:

  • Alcance estratégico: Misiones a distancias de hasta 2.000 kilómetros.
  • Navegación resiliente: Operación en entornos con bloqueo de señal GPS y guiado óptico en la fase final de aproximación.
  • Supervisión humana: La autorización del objetivo y los parámetros tácticos son definidos previamente por mandos militares.

Los términos comerciales, el coste unitario y el calendario de entrega aún no han sido revelados por las partes.

Impulso a la producción nacional de defensa

Esta iniciativa respalda la estrategia marroquí emanada de la Ley 10-20, cuyo objetivo es transformar el país en un fabricante regional de armamento y reducir la dependencia de compras directas al extranjero. El acuerdo prevé la creación de un centro de I+D en Rabat con participación de personal técnico local.

El plan industrial conjunto también abarca tecnologías contra drones. Fuentes del sector señalan que las instalaciones proyectadas contarán con capacidad potencial para ensamblar hasta 55.000 sistemas de defensa autónomos anuales a lo largo de diversas líneas de producción.