Bank Al-Maghrib, el banco central de Marruecos, ha abierto oficialmente el debate público y científico sobre el futuro de la moneda nacional. El 9 de octubre de 2026, la entidad emisora publicó dos exhaustivos documentos de investigación que exploran la introducción de una Moneda Digital de Banco Central (CBDC), concebida coloquialmente como un «e-dírham». Las publicaciones combinan profundas simulaciones económicas con lecciones de política global para trazar cómo un dírham digital podría tender un puente entre las tecnologías financieras modernas y la sociedad marroquí tradicional, altamente dependiente del efectivo.

Para el ciudadano común, el concepto de moneda digital suele evocar imágenes de criptomonedas muy volátiles como Bitcoin o stablecoins vinculadas a activos extranjeros. Sin embargo, el e-dírham propuesto por el banco central es fundamentalmente distinto: representa una extensión digital y segura del dinero físico en su billetera, plenamente respaldada por el Estado y mantenida en estricta paridad 1:1 con el dírham tradicional.

La realidad del efectivo en Marruecos

Marruecos sigue siendo una economía fuertemente dominada por el dinero en efectivo. Según los datos destacados por los investigadores del banco central, el dinero físico en circulación se ha disparado de 70.000 millones de dírhams en 2001 a más de 500.000 millones en 2025. Aunque los métodos de pago digital, como las billeteras móviles, se introdujeron a nivel nacional en 2019, las tarjetas bancarias físicas todavía se utilizan principalmente en cajeros automáticos para retirar papel moneda y no para transacciones directas en terminales de punto de venta.

A pesar del 54% de la población marroquí que tiene acceso a una cuenta bancaria, la exclusión financiera sigue siendo un desafío estructural. Aunque la bancarización alcanzó aproximadamente el 62% de los adultos residentes en 2025, persisten grandes disparidades. Los jóvenes de 15 a 24 años representan apenas el 10% del total de titulares de cuentas bancarias, y las mujeres siguen teniendo un acceso notablemente menor que los hombres. Fuera del sistema financiero formal, el sector informal marroquí sigue siendo amplio: representa un estimado del 30% del producto interior bruto (PIB) y emplea aproximadamente al 75% de la fuerza laboral.

Es en este panorama económico único donde Bank Al-Maghrib explora el e-dírham, no como un sustituto del efectivo físico, sino como un servicio público complementario diseñado para modernizar los pagos e impulsar la inclusión financiera.

Estructura de la propuesta del e-dírham

Los planes de investigación perfilan una clara preferencia por un dírham digital minorista diseñado para transacciones diarias de ciudadanos y empresas, en lugar de una versión mayorista restringida a liquidaciones interbancarias.

Para no perturbar el sector bancario comercial, Bank Al-Maghrib se inclina por una arquitectura híbrida de dos niveles. Bajo este modelo, el banco central gestiona la emisión interna y el respaldo legal definitivo del e-dírham, mientras que los bancos comerciales, las entidades de pago y las empresas fintech locales gestionan la operativa de cara al usuario. Estos intermediarios locales se encargarán de crear las billeteras digitales, dar de alta a los clientes y realizar las verificaciones de identidad estándar de Conozca a su Cliente (KYC).

Entre las principales características propuestas para el e-dírham se incluyen:

  • Sin intereses (no remunerado): Para garantizar que la moneda digital funcione principalmente como un medio de cambio eficiente y no como un vehículo de ahorro que compita directamente con los depósitos bancarios comerciales.
  • Límites de tenencia: Topes estrictos en los saldos de las billeteras para evitar migraciones masivas y repentinas de capital desde los bancos comerciales en tiempos de incertidumbre económica.
  • Anonimato parcial: Las pequeñas transacciones cotidianas mantendrían altos niveles de privacidad imitando al efectivo, mientras que las transferencias de mayor cuantía seguirían siendo auditables para cumplir con la normativa internacional contra el blanqueo de capitales.
  • Capacidades sin conexión (offline): Reconociendo las brechas de conectividad regionales, el e-dírham se está probando para permitir transacciones sin conexión a internet, de tarjeta a tarjeta o mediante protocolos USSD, permitiendo la plena participación de personas sin acceso fiable a la red.

Impacto económico: un impulso del 0,7% al PIB a largo plazo

El segundo documento publicado por el banco central emplea un modelo de simulación macroeconómica sumamente avanzado —un modelo de Equilibrio General Dinámico Estocástico (DSGE)— adaptado a las características estructurales de Marruecos. El modelo distingue explícitamente entre dos categorías de población: los hogares «bancarizados», con fácil acceso al crédito y a los pagos electrónicos, y los hogares «no bancarizados», que dependen exclusivamente del efectivo.

La simulación ofrece resultados prometedores a largo plazo. La introducción de un e-dírham eficiente relaja las fricciones estructurales de las transacciones —denominadas en términos económicos «cuellos de botella de pago»—, reduciendo los costes transaccionales ocultos de la actividad económica en casi un 30% tras unos pocos años de implementación. Al aliviar estas fricciones, el modelo proyecta un incremento permanente del 0,7% en el PIB a largo plazo de Marruecos por encima de las tendencias actuales.

Los principales beneficiarios de este cambio serían los hogares de menores ingresos y los no bancarizados. Al contar con una moneda digital que reproduce la inmediatez del efectivo pero evita las costosas comisiones de las cuentas bancarias tradicionales, las poblaciones vulnerables obtendrían un mecanismo altamente resiliente para gestionar sus gastos diarios y acumular ahorros seguros.

Sin embargo, la transición exige cautela. El modelo advierte de que, dado que los hogares no bancarizados adaptarían con rapidez sus hábitos de consumo al acceder a una moneda digital, el despliegue inicial podría generar presiones inflacionarias leves a corto plazo. Los investigadores del banco central destacan la necesidad de una implementación gradual y por fases que conceda a la capacidad productiva y a los balances bancarios comerciales el tiempo necesario para ajustarse fluidamente.

Ventajas estratégicas para las remesas y la integración regional

Más allá del mercado doméstico, un e-dírham ofrece implicaciones financieras masivas para los marroquíes residentes en el extranjero (MRE). Las remesas del exterior son un pilar vital de la economía marroquí, situándose regularmente en torno al 8% del PIB nacional.

En la actualidad, enviar dinero a través de las fronteras sigue siendo notablemente caro y lento. Según datos del Banco Mundial, el coste medio de enviar dinero a la región de Oriente Medio y Norte de África ronda el 6%, y cerca del 40% de las transferencias digitales tardan más de 24 horas en llegar a los destinatarios. Al utilizar redes de cadena de bloques (blockchain) o tecnología de registro distribuido (DLT), el e-dírham podría reducir drásticamente el número de instituciones financieras intermediarias.

Los experimentos del banco central, basados en proyectos piloto internacionales como el proyecto «mBridge» del Banco de Pagos Internacionales, indican que un marco transfronterizo digitalizado puede recortar las comisiones de transferencia de remesas hasta en un 50%, liquidando las transacciones en segundos en lugar de días.

Próximos pasos en el horizonte

Bank Al-Maghrib ya ha completado con éxito una Prueba de Concepto (PoC) junto con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Este ensayo técnico evaluó el ciclo de vida práctico de un dírham digital minorista, ejecutando con éxito pagos entre particulares a través de billeteras digitales tanto en redes centralizadas como descentralizadas. Asimismo, se está desarrollando un piloto conjunto con el Banco Central de Egipto para evaluar la integración regional transfronteriza.

A pesar de estos ensayos técnicos favorables, el lanzamiento oficial no es inminente. El banco central insiste en que un auténtico dírham digital requerirá un extenso proceso evolutivo de varios años. El éxito dependerá de la actualización de los marcos jurídicos y regulatorios del Reino, la mejora de las infraestructuras nacionales de telecomunicaciones para extender el 5G y la fibra óptica a las zonas rurales, y la consolidación de una amplia confianza pública en la infraestructura estatal digital.

Al iniciar estos profundos análisis ahora, Marruecos se asegura de que, cuando la arquitectura financiera mundial avance de forma inevitable hacia los activos tokenizados y las opciones digitales, el Reino se sitúe a la vanguardia de una innovación financiera segura, soberana e inclusiva.

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